miércoles, 13 de enero de 2016

Grandes Tesoros Perdidos (I): la Cámara de Ámbar

Uno de los mayores tesoros perdidos en el siglo XX es una gran desconocida hoy día por la mayoría de la gente. Construida en el Palacio de Catalina de Tsárskoye Seló, próxima a San Petersburgo, la Cámara de Ámbar, fue el regalo más imponente que le hizo Federico Guillermo I de Prusia a Pedro I el Grande de Rusia en 1716 (hace justo tres siglos). Elaborada unos años antes (entre 1701 y 1707) por artesanos alemanes y daneses era una habitación con adornos hechos de ámbar, decorados con gemas, espejos y hojas de oro que, hasta la fecha del regalo estaba ubicada en el Palacio Real de Berlín. Fue una habitación con una extensión de 55 m² y más de 6 toneladas de ámbar (resina fósil de color miel y muy valiosa). Paneles, zócalos, muebles... todos formados por miles de fragmentos de dicha resina que valía doce veces el precio del oro.
CÁMARA DEL ÁMBAR 
Al año de instalarla Isabel I de Rusia en el citado Palacio de Catalina (palacio de verano de los zares) estalla la revolución rusa. A pesar de todo, consiguió preservarse en buen estado hasta la invasión por parte de la alemania nazi en 1941, tras un intento fallido de los especialistas rusos de evacuarla, puesto que el ámbar se había vuelto frágil y resultaba imposible desmantelar la Cámara sin romper los paneles. En cambio, el Tercer Reich no tuvo miramientos ante tal problema y la desmontaron en apenas 36 horas y trasladándola al Castillo de Königsberg, donde fue exhibida a finales del mismo año.

Y siguió allí hasta 1944, cuando la RAF británica bombardeó la ciudad en el mes de julio. Medio año después llegó el Ejército Rojo. Y es aquí cuando se pierde la pista ya que parece que los nazis intentaron evacuarla, aunque no llegó a su destino pero tampoco fue recuperada por los rusos.

Se cree que la Cámara de Ámbar desapareción tras el supuesto naufragio del barco alemán que, supuestamente, la transportaba, pero las posteriores investigaciones de la URSS al respecto no lograron hallar rastro alguno. Como tampoco en la otra hipótesis más barajada: que se destruyera en la Batalla de Königsberg entre nazis y soviéticos.

La nueva hipótesis que se baraja es que se aloja en unos túneles subterráneos detectados por georadares durante el verano y el otoño de 2015 en la Baja Silesia (Polonia).


Desde 2003, en el mismo Palacio de Catalina, cerca de San Petersburgo, artesanos y artistas rusos y alemanes inauguraron una copia de dicha cámara en conmemoración del tricentenario de la ciudad rusa.



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